Biografía y selección poética

BIOGRAFÍA

Delmira Agustini (1886-1914) nació en Montevideo, Uruguay. Se la considera una auténtica representante del “900”, época en que su ciudad natal fue foco de las ideologías del Modernismo literario. El tópico del amor sensual atraviesa toda su obra: desde El libro blanco, pasando por los Cantos de la mañana, Los cálices vacíos hasta su inconcluso Los astros del abismo. A los veintisiete años fue muerta por su marido, apenas concluido el juicio de divorcio iniciado por ella.


Visión
(En Los cálices vacíos, 19131)

¿Acaso fue en un marco de ilusión,
En el profundo espejo del deseo,
O fue divina y simplemente en vida
Que yo te vi velar mi sueño la otra noche?
 
En mi alcoba agrandada de soledad y miedo,
Taciturno a mi lado apareciste
Como un hongo gigante, muerto y vivo,
Brotado en los rincones de la noche
Húmedos de silencio,
Y engrasados de sombra y soledad.

Te inclinabas a mí supremamente,
Como a la copa de cristal de un lago
Sobre el mantel de fuego del desierto;
Te inclinabas a mí, como un enfermo
De la vida a los opios2 infalibles
Y a las vendas de piedra de la Muerte;
Te inclinabas a mí como el creyente
A la oblea de cielo de la hostia3...
–Gota de nieve con sabor de estrellas
Que alimenta los lirios de la Carne,
Chispa de Dios que estrella los espíritus.–
Te inclinabas a mí como el gran sauce
De la Melancolía
A las hondas lagunas del silencio;
Te inclinabas a mí como la torre
De mármol del Orgullo,
Minada por un monstruo de tristeza,
A la hermana solemne de su sombra...
Te inclinabas a mí como si fuera
Mi cuerpo la inicial de tu destino
En la página oscura de mi lecho;
Te inclinabas a mí como al milagro
De una ventana abierta al más allá.

¡Y te inclinabas más que todo eso!

Y era mi mirada una culebra
Apuntada entre zarzas4 de pestañas,
Al cisne5 reverente de tu cuerpo.
¡Y era mi deseo una culebra
Glisando6 entre los riscos7 de la sombra
A la estatua de lirios8 de tu cuerpo!

Tú te inclinabas más y más... y tanto,
Y tanto te inclinaste,
Que mis flores eróticas son dobles,
Y mi estrella es más grande desde entonces.
Toda tu vida se imprimió en mi vida...

Yo esperaba suspensa el aletazo
Del abrazo magnífico; un abrazo
De cuatro brazos que la gloria viste
De fiebre y de milagro, será un vuelo!
Y pueden ser los hechizados brazos
Cuatro raíces de una raza nueva:

Yo esperaba suspensa el aletazo
Del abrazo magnífico...
Y cuando,
Te abrí los ojos como un alma, vi
Que te hacías atrás y te envolvías
¡En yo no sé qué pliegue inmenso de la sombra!

1 Posteriormente, este poema fue incluido también en El rosario de Eros, con actualización ortográfica.
2 El opio es una sustancia estupefaciente, amarga y de olor fuerte, obtenida de la desecación del jugo que se extrae de las cabezas de adormideras verdes
3 La hostia es una hoja redonda y delgada de pan ácimo, que se consagra en la misa y con la que se comulga..
4 Las zarzas son arbustos espinosos
5 El cisne es un símbolo central de la poesía modernista incorporado por el poeta nicaragüense Rubén Darío. Por su blancura inmaculada se lo identifica con la belleza, la fragilidad, la elegancia, lo etéreo. Por su canto aparece desde la Antigüedad consagrado a Apolo, dios de la música. Según la mitología clásica, Leda dio a luz una mujer tan extraordinariamente bella como Helena de Troya porque fue embarazada por el propio Júpiter, en forma de cisne. Desde la Antigüedad grecorromana, el cisne es un símbolo erótico masculino.
6Glisando es una castellanización del vocablo italiano glissando. En música, el glissando es un efecto sonoro consistente en pasar rápidamente de un sonido a otro haciendo oír los sonidos intermedios. En los instrumentos de teclado como el piano, el glissando se ejecuta deslizando o “resbalando” los dedos sobre las teclas.
7 Peñascos altos y escarpados, cuyo tránsito resulta difícil y peligroso.
8 El lirio es una planta de flores grandes, de seis pétalos azules, morados o blancos.


Lo inefable9
(En Cantos de la mañana, 1910)

Yo muero extrañamente... No me mata la Vida,
No me mata la Muerte, no me mata el Amor;
Muero de un pensamiento mudo como una herida...
¿No habéis sentido nunca el extraño dolor

De un pensamiento inmenso que se arraiga en la vida,
Devorando alma y carne, y no alcanza a dar flor?
¿Nunca llevasteis dentro una estrella dormida
Que os abrasaba10 enteros y no daba un fulgor?...

¡Cumbre de los martirios!... Llevar eternamente
Desgarradora y árida, la trágica simiente
Clavada en las entrañas como un diente feroz!...

¡Pero arrancarla un día en una flor que abriera
Milagrosa, inviolable!... ¡Ah, más grande no fuera
Tener entre las manos la cabeza de Dios!

9 Indecible, que no se puede explicar con palabras.
10 Reducir a brasa, quemar.


El nudo
(En Cantos de la mañana, 1910)

Su idilio fue una larga sonrisa a cuatro labios...
En el regazo cálido de rubia primavera
Amáronse talmente11 que entre sus dedos sabios
Palpitó la divina forma de la Quimera12.

En los palacios fúlgidos13 de las tardes en calma
Hablábanse un lenguaje sentido como un lloro,
Y se besaban hondo hasta morderse el alma!...
Las horas deshojáronse como flores de oro,
Y el Destino interpuso sus dos manos heladas...
¡Ah! los cuerpos cedieron, mas las almas trenzadas
Son el más intrincado14 nudo que nunca fue...
En lucha con sus locos enredos sobrehumanos
Las Furias15 de la vida se rompieron las manos
Y fatigó sus dedos supremos Ananké16...

11 Talmente es un adverbio de modo que significa de tal manera, así, en tal forma.
12
En la mitología griega, Quimera era un monstruo horrible, hija de Tifón y de Equidna, que vagaba por las regiones de Asia Menor aterrorizando a las poblaciones y alimentándose de rebaños. Existen numerosas descripciones de este ser fabuloso: algunas versiones afirman que tenía cuerpo de cabra, cola de serpiente o dragón y cabeza de león, otras historias la caracterizan como un monstruo de tres cabezas que vomita fuego. Sin embargo, en el poema de Delmira Agustini puede entenderse la palabra “quimera” como un sustantivo común: como aquello que se propone a la imaginación como si fuera posible o verdadero, pero sin serlo. El uso de la mayúscula, como fue indicado para el poema “Tú me quieres blanca” de Alfonsina Storni, busca  intensificar el sentido original de la palabra.
13 Brillantes, resplandecientes.
14 Enredado, complicado, confuso.
15 En la mitología romana, las Furias son las tres divinidades infernales en que se personificaban la venganza o los remordimientos. Estas diosas vivían en el Tártaro y tenían la misión de castigar los crímenes de los humanos. Se llamaban Tisífone, Alecto y Megera, y se las representaba con los cabellos coronados de serpientes, una antorcha encendida en una mano y un puñal en la otra. Son las Erinias o Euménides de los griegos.
16 En la mitología griega, Ananké era la madre de las moiras y personificaba la naturaleza inevitable del destino. En la mitología romana era llamada Necessitas (‘necesidad’). Su compañero es el dios del tiempo, Cronos, con quien dividió las partes constituyentes del mundo (tierra, cielo y mar), provocando así la creación del universo ordenado.


Rebelión
(De El libro blanco, 1907)

La rima es el tirano empurpurado17,
Es el estigma18 del esclavo, el grillo19
Que acongoja la marcha de la Idea.
¡No aleguéis que sea de oro! ¡El Pensamiento
No se esclaviza a un vil cascabeleo!
Ha de ser libre de escalar las cumbres
Entero como un dios, la crin revuelta,
La frente al sol, al viento. ¿Acaso importa
Que adorne el ala lo que oprime el vuelo?

¡Él es por sí, por su divina esencia,
Música, luz, color, fuerza, belleza!
¿A qué el carmín20, los perfumados pomos?...
¿Por qué ceñir sus manos enguantadas
A herir teclados y brindar bombones
Si libres pueden cosechar estrellas,
Desviar montañas, empuñar los rayos?
¡Si la cruz de sus brazos redentores
Abarca el mundo y acaricia el cielo!
Y la Belleza sufre y se subleva…
¡Si es herir a la diosa en pleno pecho21
Mermar el torso divinal de Apolo22
Para ajustarlo a ínfima librea!23
 
Para morir como su ley impone
¡El mar no quiere diques, quiere playas!
Así la Idea cuando surca el verso
Quiere al final de la ardua galería,
Más que una puerta de cristal o de oro,
La pampa abierta que le grita « ¡Libre!»

17 Vestido de púrpura, es decir, de rojo.
18
Marca o señal en el cuerpo que indica afrenta, mala fama o humillación, impuesta con hierro candente como signo de esclavitud.
19 El grillo o grillete es un arco de hierro semicircular, con dos agujeros, que sirve para asegurar una cadena a la garganta o al pie de un presidiario.
20 Enredado, complicado, confuso.
21 Alusión a Venus, diosa de la Belleza y del Amor en la mitología romana, nacida de la espuma del mar. Es llamada Afrodita en Grecia antigua. Amante de Marte y esposa de Vulcano, representa la voluptuosidad, la hermosura y la fecundidad.
22 Dios de las artes, el intelecto y las profecías. En la mitología griega y romana era también el dios del sol, de la luz, la curación, la música y el arco.
23 Traje que los príncipes, señores y algunas otras personas o entidades dan a sus criados; por lo común, es un uniforme con distintivos.

 

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